martes, 21 de mayo de 2013

Velada Invencibles: “El amargo sabor de no ganar”


Con sus más y con sus menos y siempre habiendo dicho que la calidad de todos los púgiles que participaron en la velada Invencibles fue excelente, hoy queremos ponernos en el pellejo de tres luchadores impresionantes que por caprichos del destino no salieron victoriosos de aquel sábado en Getafe.

Albe Cantalicio

El primero, Albe Cantalicio: un hombre con una gran preparación física y que llego a llevárselo todo. Albe se encontró con un Tito que, fortuitamente y sin mala intención, entró en el clinch repetidas veces y la fortuna quiso que en una de esas ocasiones Albe recibiera un cabezazo en una ceja y su ojo quedase dañado y con perdida parcial de visión. El árbitro lo tuvo claro y paró el combate. El mismo Albe Cantalicio declaraba hoy en exclusiva para URBAN FIGHTERS “La seguridad es lo primero y tal y como tenía el ojo, la decisión del árbitro fue acertada”.


Nos solidarizamos mucho con estas situaciones en las que un deportista se prepara a fondo un combate y tal y como reconoce Albe :“es una lastima que después de la preparación , el título se te vaya en 2 minutos incluso sabiendo que a mi rival le habían entrado una derecha y dos crochets. Creo que hubiera caído si no recibo el cabezazo y doy un paso atrás”. Vimos a Tito en la lona cuando no habían pasado ni 30 segundos del primer asalto.

Albe, no sabemos lo que hubiera pasado, pero si sabemos que saliste como una locomotora. Al final, la esquina del ring pagó el pato de tu desesperación y la verdad es que, te entiendo.

Al final, la cara de Tito lo decía todo. Un gesto a veces habla mas que mil palabras. Él mismo admitió con la cabeza en el abrazo que el combate había sido tuyo.

Jonathan Fabian

Luego tenemos el caso de Jonathan Fabian que después de tanta pelea nacional e internacional se topa con un Mouim de altísima preparación física y que sale al cuadrilátero con dos lowkicks que a Fabián le dolieron pero que rápidamente Jonathan contestó con high kick muy rápido. Además, a los pocos segundos vio como Mouin caía a la lona por un desequilibrio. Creo que de las cosas más placenteras que un luchador puede sentir cuando está ahí arriba, es precisamente ver a su rival en la lona aunque sea fortuitamente.

En el segundo asalto, a pesar de Mouim estaba mucho mas activo y lanzaba más golpes, Jonathan vuelve a ver otro desequilibrio y otro culazo en la lona por parte de su rival. Si el segundo asalto dura un poco más y entra ese puño en giro….

En el tercero fue cuando a nuestro hombre se le empezó a ver flojear mucho contra un rival que lo lanzaba todo y lo combinaba todo a velocidad centelleante. Jonathan pudo meter una buena frontal alta y un par de codos en el clinch pero el asalto tenia sabor francés a tope.


El cuarto asalto estuvo muy igualado y a pesar de que Jonathan metió un high, luego tuvo que encajar un espectacular codo de Mouin y se empezó a notar que nuestro hombre guardaba la distancia. El francés se dio cuenta rápido de que su adversario estaba evitando el enfrentamiento y el quinto no dejo de soltar cañonazos. Jonathan agachó la cabeza no una, ni dos, ni tres veces, sino que agachó la cabeza cinco veces en cinco entradas que le podían haber costado el KO con una rodilla o un upper. El miedo hizo presa en el y a pesar de meter un buen codo en giro que pilló a su rival bien cubierto, esto no le salvó de recibir otro codo contra las cuerdas.

Hoy he vuelto a visionar la pelea tres veces más y la verdad es que me mantengo en la idea de que estuvo muy igualado, pero que en la pelea Mouim sacó mas puños, más piernas y desplegó una actitud más agresiva. Tengo también que decir que psicológicamente, a partir del tercero, Jonathan se vino abajo. Repito, he visto la cinta ya unas 8 veces y la he pasado a cámara lenta una y otra vez y aunque nuestro Jonathan estuvo muy bien, Mouim salió a ganar. La verdad es que lo siento de veras por Jonathan pero las cosas fueron así.

Juan Martos

El último caso es el de nuestro amigo Juan Martos. Aquí si que os digo que la cinta no la he visto 8 veces sino más de 15. Ese hombre peleó con una calidad tan alta como la del rival de Jonathan. Salió a ganar. En inferioridad de altura y envergadura, que los que peleamos, sabemos que es importante. Juan Martos salió con agresividad soltando frontales muy rápidas y haciendo cojear a Omar a los pocos segundos de empezar el asalto. Se lo llevó a la lona con una derecha que entró como un misil.


En el primero, os puedo decir que se lo hizo pasar mal a Omar en las esquinas con esquivas precisas. Luego, conectó otra derecha impresionante y otra más que casi se lleva a Omar a la lona y siguió conectando una y otra vez. Combinando , uno, dos, kick, uno , dos , kick.

El que diga que en el primer asalto Omar hizo algo, es que no ha visto el combate o es muy amigo de Omar.

El segundo fue un castigo continuo al abdomen de Omar y con tres derechas salteadas que junto con los lowkicks hacían que Omar estuviese más tiempo en las esquinas que en el centro del ring.

Ya por fin, en el tercero y bajo el acorralamiento, apareció Omar. Contestó un par de manos buenas y metió una par de frontales pero siempre retrocediendo y peleando a la contra de un Toro-Martos que no dejaba de embestir y de echarle narices.

Juan Martos demostró ser lo mejorcito de la velada con un kick de altísima calidad y a la altura de cualquier internacional. Combinando. Esquivando. Entrando a la guardia. Jugándose la cara.

Juanillo: esa pelea fue tuya y tu y yo lo sabemos.

(Un artículo de M. UFC)

Entrada original: http://www.urbanfighterscommunity.com/kickboxing-k1/velada-invencibles-el-amargo-sabor-de-no-ganar

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